viernes, 9 de junio de 2017

El tiempo...

El tiempo, el tiempo justo califica
si en un amor hay majestad y hay canto
por una acentuación que justifica
la acción de un ser cuando se quiere tanto.

El tiempo es un imperio, es la manera
eterna de las ansias y las cimas
y es una forma de encontrar la entera
realidad de las olas y las rimas.

Y puede ser total otro entusiasmo
otro alternar para un feliz encuentro
para un latido grato y un espasmo
que ve con otros ojos hacia adentro.

Puede ser parte de otra alternativa
de otro palpar la identidad que asoma
y demostrar que hay otra perspectiva
de himnos, de caricia y de paloma.

Aunque también hay veces nos derriba
cegados a otra luz que nos resume
el tiempo es como un peso que de arriba
aprieta el corazón y lo consume.

Porque cambiado el rumbo a otro suceso
ya no lo rectifica ni lo arregla
el tiempo es un tirano que en su obseso
nos torna en prisioneros de su regla.

Para indicarnos que al torcer la senda
se puede perder mucho en el proceso
ya que al girar en otro afán la rienda
no existe para el caso retroceso.

Ni tiene en fin el tiempo paralelo
que avanza pregonando la partida
el tiempo es un trotar y un escalpelo
que corta cada hora de la vida.

El tiempo transcurrido es como un leño
que nos consume o que no trae la calma
el tiempo es una sombra, es otro sueño
que alguna vez nos conmoviera el alma.

Ernesto Cárdenas.

jueves, 8 de junio de 2017

El poema medieval...

El poema en lengua hispana
nace en tiempos medievales
y en aquellos personales
empeños de una temprana
emoción hoy ya lejana
de artistas preliminares
de esfuerzos particulares
para dejar un legado
hermoso que fue creado
por clérigos y juglares.

Nació tosco y balbuciente
por pobreza del lenguaje
por carecer de equipaje
aquél idioma incipiente
nació en aquél accidente
de guerras y de tensiones
de luchas y abnegaciones
contra el moro y la herejía
nació de una travesía
del hombre por sus pasiones.

Fue una idea sobre un tema
de antiguas jarchas escritas
por árabes y semitas
que dieron horma al poema
fue la invención de otro esquema
en galaico-portugués
fue una toma de interés
para saltar lo longevo
y descubrir algo nuevo
que amenizara después.

Después cuando el castellano
firmó al latín testamento
y le dio vuelo a otro acento
más manejable y más llano
para un hablar cotidiano
que a pesar de su defecto
hizo tomar el trayecto
a una entonada expresión
que cambió la locución
para otro bello dialecto.

Y así en una hechura oral
se desarrolló una forma
de la idea en otra norma
con la palabra crucial
que se oía musical
en la estructura armoniosa
aquella que vigorosa
hizo al hombre musitar
un verso sin concretar
entre la rima y la prosa.

Que eran vagas intensiones
que buscaban el formato
para trenzar un relato
en arbitrarios renglones
eran versificaciones
carentes de tecnicismos
sumidas en rigorismos
que arrastraban del pasado
lo arcaico de otro tratado
de erratas y anacronismos.

Pero fue literatura
aún gateando en sus inicios
que cruzó los precipicios
en busca de su postura
para romper la censura
de viejas generaciones
de caducas concepciones
que impedían los arrojos
de sepultar los despojos
de antiguas aberraciones.

Pocos nombres nos dejaron
esos primeros poetas
aquellos con sus discretas
emociones que empezaron
desde el fondo y navegaron
por su historia cultural
que aún pobre y elemental
demostraron un talento
que fue apoyo y fundamento
para un arte universal.

Para dar vuelo a otro reto
en busca de más altura
otra que logró mesura
para ganar un respeto
para hacer algo completo
más elegante y tranquilo
para entretejer el hilo
y preludiar otra historia
que fuera confirmatoria
de narrar con otro estilo.

Así llegó una silueta
llamada cuaderna vía
que le dio fisionomía
al ritmo como una meta
para hacer ya más completa
la estampa en afirmaciones
en otras connotaciones
de lo antiguo que en su ocaso
le daba calle a otro paso
de bellas revelaciones.

De profundas reacciones
que crearon un patrón
una entera conexión
con Dios y las emociones
que trajeron conclusiones
a los que después llegamos
a los que luego estudiamos
aquél modelo ancestral
que hoy lo vemos primordial
para saber dónde estamos.

Pues fue el Medioevo esa abierta
realidad para la mente
para cambiar la corriente
hacía otra visión más cierta
fue del saber una puerta
para crecer en tamaño
para subir un peldaño
a la hora de plasmar
un tema sin olvidar
a los poetas de antaño.

Porque así de esa manera
reconocemos el hecho
del bardo que indicó un trecho
para una cultura entera
para izar nuestra bandera
ante la grata evidencia
de otra alma, otra impaciencia
que nos legó lo diverso
de ese milagro del verso
que nos cambio la existencia.

Ernesto Cárdenas.

miércoles, 7 de junio de 2017

Como un ala...

Nos envolvemos ves, nos resumimos
en una sola forma definida
y en un solo universo pues sentimos
la misma realidad, la misma vida.

La misma abnegación, el mismo anhelo
la misma ufanidad tras la vendimia
el mismo corazón y el mismo vuelo
la misma conmoción, la misma alquimia

Por ese bello modo de entendernos
en un lenguaje exacto y una hechura
por esa bendición y esos internos
motivos de un afán que nos captura.

Nos envolvemos ves, nos anegamos
de risas que dan marco a una impaciencia
y a una intención de luces porque atamos
fervores al calor de una vehemencia.

Para saber que somos la silueta
de un sueño pertinaz que nos avala
a una emoción total que nos completa
para alcanzar el cielo como un ala.

Ernesto Cárdenas.

 

sábado, 3 de junio de 2017

Recuerda...

Recuerda que estoy contigo
que de esta fiebre soy reo
tras cada libro que leo
en cada frase que digo
recuerda que te persigo
con la ilusión que alimenta
ser príncipe que sustenta
una magia tras el narro
de un empeño que bizarro
te cree su cenicienta.

Por un modo de
 plasmar
juguetón y saltarín
Por esos hermanos Grimm
que invitan a detallar
un relato y recordar
un tema que nos conmueve
que se repite en lo breve
de un relato medieval
por un beso emocional
que despertó a Blanca Nieve.

Recuerda que estoy, que vivo
sujetado a tu mirada
soñando con esa hada
que no cumple mi objetivo
ese que imaginativo
te amarra a mi pensamiento
donde soy el argumento
de ese lobo que se agita
y espera a Caperucita
en el bosque de su cuento.

Ernesto Cárdenas.

La realidad...

La realidad no miente porque es una
evidencia del tiempo indescifrable
que sabe concretar como la luna
aquello que es negable o innegable.

Barrera de algún sueño, de un espejo
que enseña una verdad para la historia
que tuerce cada noche el entrecejo
diverso de un enigma en la memoria.

El instrumento cierto de las cosas
que cargan cada cual en el destino
dejando en la ilusión que crezcan rosas
para mostrar más tarde el remolino.

La realidad es burla, es levadura
para un dolor después de lo vivido
resumen de algo escrito, arquitectura
de un algo que es la nada y es olvido.

Lo supieron los antiguos, los poetas
los clásicos romanos y los griegos
lo supieron las almas y las grietas
abiertas que mataron los sosiegos.

La realidad nos choca con las ganas
con el afán tenaz para la andanza
rompiendo la emoción en esas vanas
batallas por dar vida a una esperanza.

Sin realizar aquello que se anhela
lo que se espera ansioso y se aquilata
la realidad hay veces que 
modela
el paso hacia un abismo que nos mata.

Ernesto Cárdenas.

viernes, 2 de junio de 2017

Rompo con todo...

Rompo con todo concretando un acto
haciendo de mi empeño una evidencia,
una certeza para poner proa a mis verdades,
a ésta apetencia por lo suyo
por su amor entero que me desorganiza,
que me atropella en cada sueño,
enroscando mis anhelos, mis instintos con la noche
con mis espasmos y con el asombro,
con esta rebeldía por no aceptar la inercia,
la pasividad que anula, la rendición que inhabilita
porque nada en mi coraje apaga el alarido,
me arranca del conflicto por tenerla,
por batallar día a día su cariño,
su atención como un apremio, como una urgencia
gravitando fiebres, obsesiones
en el rumbo, en la necesidad de lo inaplazable,
en mis nervios, y en la rabia toda por sentirla mía,
apretada en mi desorden, en mis impulsos
en el temblor de mis apuros y en mis desmanes,
motivada entre mis brazos, amoldada a mi delirio
a ese horizonte de su piel
y a esa naturaleza de su risa.
Rompo con todo para no anclar furores
para infringir delitos, incumplimiento de las normas
locuras al extremo.
Rompo para soltar pasiones
para estrenar pretextos, para abrir al caos mis desvaríos
olvidando, desdeñando consecuencias
los efectos tras el paso, sin temor a otro mañana,
al qué dirán tras el suceso si la tengo toda,
toda en mi arrebato, toda en mi epopeya,
y en ésta sensación que me consterna
que me lanza a la codicia, a la avidez,
en donde voluntario y terco
me dejo arrastrar hasta la aberración, hasta el extravío mental,
hasta el pecado mismo por su beso.
 
Ernesto Cárdenas.

jueves, 1 de junio de 2017

Quiero encender...

Quiero encender una hoguera
y danzar en su contorno
para dar rienda al trastorno
de mi rima y de mi fiera
quiero caminar la acera
de la vida sin barnices
quiero olvidar los deslices
del paso de otro momento
que dejó en mi sentimiento
marcadas mil cicatrices.

Quiero inclinar la balanza
de lo bello en mis desiertos
y hacer caminar los muertos
antiguos de una esperanza
reacomodar la confianza
y dar rienda a la emoción
extrayendo del cajón
de los sueños claras notas
para soltar las gaviotas
de nuevo en mi corazón.

Quiero creer que algo pasa
en mi ruta peregrina
descorriendo la cortina
de mi empeño y de mi brasa
de esto grato que rebasa
mi frontera y la apetencia
de este afán, de esta emergencia
que hoy aparta nebulosas
y descubre mariposas
de luces en mi demencia.

Ernesto Cárdenas.