jueves, 10 de enero de 2019

Tomás de Torquemada...

Y que razón interna, que espesura
lo empujó hasta ese mar del paroxismo
que sombra le dio tono al fanatismo
y arrancó de sus actos la ternura.

A ser un instrumento, ser exceso
de intolerancia cruel frente al hereje
el filo de un horror o solo el eje
que daba movimiento a otro suceso.

A ese del otro abismo, otro destino
insano que se eclipsa en los espejos
y deja solo herrumbre en los reflejos,

del alma que se anula en el mezquino
empeño de ignorar que hay otras cosas
en la luz, en los nidos y en las rosas.

Ernesto Cárdenas.

miércoles, 9 de enero de 2019

Décimas a la civilización…

Es la civilización
el podio más elevado
del hombre cuando a cambiado
su instinto por la razón
para otra valoración
y otras gratas contexturas
otras visiones futuras
para un buen discernimiento
donde entero el pensamiento
se despoja de ataduras.
 
Es como romper barreras
dejando atrás otras rutas
otro escapar de las grutas
de pretéritas fronteras
es cincelar nuevas eras
con un afán diferente
y beber de otra corriente
bajo el añil de otro cielo
uno donde alcance el vuelo
los confines de la mente.
 
En los antiguos anales
se dieron gigantes pasos
entre triunfos y fracasos
para eventos que cruciales
fueron los fundamentales
motivos de altos empeños
de retos y de diseños
por salir de la ignorancia
con una firme constancia
que saltaba de los sueños.
 
Allí fueron los sumerios
pioneros de la marcha
que rompieron con la escarcha
de equivocados criterios
dando luz a los misterios
constantes que limitaban
la idea y paralizaban
sin hallar definición
al hombre para la acción
por temores que lo ataban.
 
También causaron impactos
de cultura los fenicios
con sus letras, sus inicios
de pensamientos exactos
los griegos con sus contactos
de cretences y de jonios
con aquellos testimonios
de otras razas y visiones
donde formaban naciones
los persas y babilonios.
 
Y así se marchó adelante
dejando atrás afecciones
y el culto a los faraones
oscuro y equidistante
a otro modo edificante
de una nueva concepción
que escapaba del crespón
para probar otro vino
y desbrozar el camino
de la civilización.
 
Ernesto Cárdenas.

martes, 8 de enero de 2019

De cuerpo entero...

Aurelia todo me indica
que creces, que te sublimas
por los cauces de las rimas
que en tu verso se amplifica
da un balance, certifica
lo firme de tu trayecto
tu motivo en eso recto
que no sabe de querellas
porque hay solo cosas bellas
en tu alma y tu dialecto.
 
Me es grato entender que tomas
con pie firme tu sendero
con el reto verdadero
de desatar las palomas
de tu numen donde asomas
el azul de tus mareas
tus rimas como odiseas
tras los avances factibles
que son las pruebas tangibles
del valor de tus ideas.
 
Son tus décimas razones
creíbles de tus empeños
porque rimas como en sueños
sonrisas y corazones
tu poemas son balcones
para admirar el esmero
de eso amable y milagrero
que en tu mente se acomoda
para saber que eres toda
poeta de cuerpo entero.
 
Ernesto Cárdenas.

lunes, 7 de enero de 2019

Cada alma...

Cada alma tras de sí tiene una historia
una particular y diferente
trotando con su infierno o con su gloria
marchando con su calma o su torrente.
 
Con su ayer que lo envuelve y que lo asalta
acarreando un pesar de otro momento
un desliz cometido, alguna falta
que nubla a cada rato el pensamiento.
 
Notas oscuras que se quedan presas
tras un error que llega  del pasado
por un abuso, por romper promesas
que el tiempo no ha omitido ni ha borrado.
 
Nadie se escapa de una culpa hecha
de un paso dado donde malogramos
la acción de un acto que opacó una fecha
por algo sin pensar que equivocamos.
 
Que por prejuicios provocó una herida
lastimamos fuerte y causamos llanto
por una rabia o la paciencia ida
que arrastrara al otro ser al desencanto.
 
Cada alma de por sí carga su fardo
su antigua realidad, su nebulosa
por haber sido cruel o sido el dardo
que causara el dolor que hoy nos acosa.
 
Que nos lacera en la oscilatoria
negligencia que ronda y que gravita
en la noche fatal de la memoria
que remuerde, sanciona y que nos grita.
 
Cada alma tiene exacta la evidencia
de un recuerdo que duele y es su yugo
cada alma  tiene un peso en la conciencia
cada alma lleva dentro su verdugo.
 
Ernesto Cárdenas.

sábado, 5 de enero de 2019

Fue bonito quererla...

Fue bonito quererla por aquello
de atar versos y sueños a un delirio
a un motivo especial que puso un sello 
en los dos por encima del martirio.
 
Fue bonito porque abrió una puerta
a un sentir que anunciaba sensaciones
a un amor que dejaba descubierta 
la pasión que anhela conjunciones.
 
Que puso una razón indescriptible
a un afán diferente en su estoicismo
que lucho y reto hasta lo imposible
por amar más allá del tiempo mismo.
 
Fue bonito quererla y descifrarla
en su alma que es presagio y poesía
fue bonito quererla y recordarla
como un sol que hoy alumbra todavía.
 
Ernesto Cárdenas

sábado, 27 de octubre de 2018

De otra esfera...


Su amor viene de otra esfera
de otro mundo que distante
es un modo exorbitante
de cruzar mi cordillera
de abrir la jaula a mi fiera
hambrienta de sensaciones
de empeños y de emociones
que saltan de mis abismos
en formas de paroxismos
de antiguas constelaciones.
 
Es un grito, una evidencia
que teje sobre un reflejo
su recuerdo en el espejo
ya roto de tanta ausencia
es retar la persistencia
que se oxida en los barnices
de la noche, las raíces
marchitas sobre un obseso
que convertido en sabueso
hoy lame sus cicatrices.
 
Su amor es pájaro breve
que canta alegre y febril
bajo este cielo de añil
que me asombra y me conmueve
que le da luz y relieve
a un milagro en los cristales
de retos argumentales
por alcanzar la paloma
de su risa que se asoma
y alegra mis vendavales.
 
Ernesto Cárdenas.

viernes, 26 de octubre de 2018

Con este afán...


Con este afán la realidad dispuso
que el tiempo transcurriera en sus barnices
y sepultara una ilusión que puso
entero el corazón en sus raíces.

Tras una fe que en su extensión abriera
la fuerza de un empeño en sus ardores
para cerrar al mundo la frontera
y duplicar amando los furores.

Por avivar en su eclosión la llama
soberbia en su pasión frente al suceso
y no aceptar que se rompió la rama
del árbol que fue nido para un beso.

Que desvirtuó la ruta en el espasmo
en un intento por romper los sueños
y derribar de ayer el entusiasmo
para enfriar la brasa de los leños.

Con este afán esta expresión cimera
y hermosa para un ansia en el encuentro
nunca cerró la puerta a esa manera
bonita de un amor que habita adentro.

Ni nunca pudo destrenzar lo oscuro
la voz eterna de una rima vasta
por la porfía que allanó aquél muro
y demostrara una pasión de casta.

Con este afán por conservar la regia
ansiedad más allá del torbellino
supimos mantener la senda egregia
para amar aún en contra del destino.

Ernesto Cárdenas…